Travestis: una forma de vida

Travestis: una forma de vida

Mucho se ha oído hablar sobre el travestismo, y son muy diversas las opiniones al respecto. Se ha dicho desde que es una aberración, hasta un estilo de vida. Ha provocado rechazo, incluso por parte del propio colectivo, por pensar que es solamente un entretenimiento, incluso un fetiche, y por esta razón, no tomarles en serio.

En este artículo, vamos a ver las principales diferencias entre un transexual y un travesti, y lo que conlleva la forma de vida habitual de un travesti anunciado en adultguia.com.

Diferencias entre transexual y travesti

La principal, es que un transexual es una persona que se identifica con el género contrario, y tras un proceso quirúrgico, hormonal y demás tratamientos, adecua su cuerpo y su sexo con el género con el que se identifica. Un travesti es una persona que se siente a gusto con su sexo y su género, pero le resulta placentera la idea de ocupar el rol del sexo contrario, mediante la asunción de su manera de vestir, su manera de comportarse y de hablar.

Los travestis aceptan su sexo y su cuerpo, y se sienten cómodos con esa doble identidad que pueden escoger en cualquier momento, ya que puede sentirse en un momento de un género, y otras veces de otro. Les gustan las actitudes del género contrario, y las adoptan como propias en ocasiones temporalmente, en su vida sexual, para eventos, o en su vida cotidiana como forma de vida. Sin embargo, un transexual cambia de forma permanente al sexo contrario, porque sienten que han nacido en un género que no les corresponde.

También hay un porcentaje de casos, en los que una persona transexual que todavía no ha realizado los cambios hormonales y quirúrgicos habituales, lleva una etapa de travestismo. Pero el fin es distinto, ya que esta persona busca realmente cambiar de manera definitiva su sexualidad, pero encuentra este método intermedio hasta poder llevarla a cabo.

Un estilo de vida

Como hemos visto, muchos travestis optan por esta opción de diversas maneras. Unos lo utilizan en el terreno sexual, porque les parece excitante la idea de verse del sexo contrario, y jugar con la vestimenta, la actitud y la forma de hablar. Otros, lo utilizan para eventos, u ocasiones especiales, donde se sienten más cómodos con una estética contraria a su sexo. Y hay una cantidad de personas, que lo incorporan a su rutina diaria, y conforma su estilo de vida.

Son personas que se sienten cómodas vistiéndose cada día con el rol contrario a su género. Sufren maltrato y rechazo por parte de una sociedad que no les termina de entender. Pero estas personas sienten que más allá del “disfraz”, hay una identidad sexual con la que se sienten cómodos.

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